TCA espaireconeixer17 feb3 Min. de lecturaEl Trastorno de Conducta Alimentaria implica una relación no saludable con la alimentación y con elcuerpo, que puede comportar o no una alteración en la percepción de la imagen corporal.Las personas que sufren TCA desarrollan creencias que limitan la visión de si mismas y se generandistorsiones en la manera de verse. Habitualmente llevan mucho de tiempo conviviendo con un malestarcrónico, a menudo invisible, tanto a nivel físico, emocional como mental.El trastorno actúa como una protección, es una estrategia que impide crecer pero que, a la vez, permitesobrevivir en medio del dolor. Esta protección opera en tres niveles fundamentales:1.- Sensorial-Corporal: El control del cuerpo genera una sensación de fuerza y seguridad aparente.2.-Emocional: Esta percepción de control se traduce en emociones como la omnipotencia o laautosuficiencia.3.-Cognitivo: El trastorno refuerza pensamientos centrados en la idea de control y poder personal.Los trastornos de la conducta alimentaria son una protección tan potente y a la vez tan difícil de dejaratrás porque ofrecen una falsa sensación de seguridad en momentos de gran vulnerabilidad.Los trastornos de alimentación se viven en mucha soledad y silencio. Salir de esa soledad y silencio esliberador, significa dejar de ocultarse y de sentir vergüenza de uno mismo. Es necesario hablar con unapersona de confianza y buscar ayuda profesional para compartir experiencias, poder hablarlo, podernaturalizarlo y no avergonzarse. Este es un paso fundamental para aliviar el sufrimiento y para empezarel proceso de aprender a gestionar el dolor y buscar el bienestar.Para el entorno de la persona con trastorno, en muchas ocasiones también se crea un silencio yacostumbra a ser difícil de detectar por varias razones: normalizar conductas, no saber como actuar,desconocimiento, por vergüenza o por no saber acompañar.El estigma acompaña al TCA. El antídoto al estigma es el conocimiento y la comprensión. Paracomprender a las personas que sufren un trastorno de la conducta alimentaria, es fundamentalentender que su trastorno es la respuesta emocional al desbordamiento. Lo que viven estáestrechamente vinculado a como han vivido sus experiencias vitales, a su desarrollo psicoafectivo y,sobre todo, al contexto en el que han crecido. En muchos casos, los trastornos de la conductaalimentaria son una respuesta a traumas acumulativos, relaciones difíciles o acontecimientospuntuales, que dejan una profunda huella emocional.Es importante comprender el significado que tiene la sintomatología para cada persona, ya que no paratodas es el mismo: cómo la ha ayudado, qué le proporciona y qué otras maneras pueden encontrar paraentenderse y cuidarse sin necesidad del trastorno.Para restablecer la salud es necesario ayudar la persona a encontrar nuevas maneras de sentirse bienconsigo misma, alejadas del control, construyendo una mirada más compasiva y flexible, alejada de laperfección, la exigencia y la productividad extrema. Porque, la fuerza interna no está en la exigencia nien la perfección, sino en la capacidad de sostener el malestar con flexibilidad.Desde este enfoque se considera que los trastornos de la conducta alimentaria son a menudoexpresiones de un sufrimiento profundo vinculado a las relaciones tempranas y a experiencias dedesconexión emocional. A partir de estas bases, el tratamiento busca establecer vínculos seguros,promover la autocomprensión y ofrecer un espacio para reconstruir una relación más sana con unmismo y con los otros.El TCA. Soledad, Silencio y EstigmaComo siempre te dejamos un par de recursos para profundizar, en este caso un libro que ya hemosmencionado en el texto y el pódcast de febrero que te recomendamos escuchar con todo nuestro cariño.Recursos:1. Película: “Hasta los huesos” (2017)Relata la experiencia de una chica, Ellen, que padece TCA y por su gravedad ingresa en un centro.2. Programa de rádio “Emociona’t” de Ràdio Vilamajor y de Espai Reconèixer: Episodio 24/02/2025Un artículo de Isabel García
El Trastorno de Conducta Alimentaria implica una relación no saludable con la alimentación y con elcuerpo, que puede comportar o no una alteración en la percepción de la imagen corporal.Las personas que sufren TCA desarrollan creencias que limitan la visión de si mismas y se generandistorsiones en la manera de verse. Habitualmente llevan mucho de tiempo conviviendo con un malestarcrónico, a menudo invisible, tanto a nivel físico, emocional como mental.El trastorno actúa como una protección, es una estrategia que impide crecer pero que, a la vez, permitesobrevivir en medio del dolor. Esta protección opera en tres niveles fundamentales:1.- Sensorial-Corporal: El control del cuerpo genera una sensación de fuerza y seguridad aparente.2.-Emocional: Esta percepción de control se traduce en emociones como la omnipotencia o laautosuficiencia.3.-Cognitivo: El trastorno refuerza pensamientos centrados en la idea de control y poder personal.Los trastornos de la conducta alimentaria son una protección tan potente y a la vez tan difícil de dejaratrás porque ofrecen una falsa sensación de seguridad en momentos de gran vulnerabilidad.Los trastornos de alimentación se viven en mucha soledad y silencio. Salir de esa soledad y silencio esliberador, significa dejar de ocultarse y de sentir vergüenza de uno mismo. Es necesario hablar con unapersona de confianza y buscar ayuda profesional para compartir experiencias, poder hablarlo, podernaturalizarlo y no avergonzarse. Este es un paso fundamental para aliviar el sufrimiento y para empezarel proceso de aprender a gestionar el dolor y buscar el bienestar.Para el entorno de la persona con trastorno, en muchas ocasiones también se crea un silencio yacostumbra a ser difícil de detectar por varias razones: normalizar conductas, no saber como actuar,desconocimiento, por vergüenza o por no saber acompañar.El estigma acompaña al TCA. El antídoto al estigma es el conocimiento y la comprensión. Paracomprender a las personas que sufren un trastorno de la conducta alimentaria, es fundamentalentender que su trastorno es la respuesta emocional al desbordamiento. Lo que viven estáestrechamente vinculado a como han vivido sus experiencias vitales, a su desarrollo psicoafectivo y,sobre todo, al contexto en el que han crecido. En muchos casos, los trastornos de la conductaalimentaria son una respuesta a traumas acumulativos, relaciones difíciles o acontecimientospuntuales, que dejan una profunda huella emocional.Es importante comprender el significado que tiene la sintomatología para cada persona, ya que no paratodas es el mismo: cómo la ha ayudado, qué le proporciona y qué otras maneras pueden encontrar paraentenderse y cuidarse sin necesidad del trastorno.Para restablecer la salud es necesario ayudar la persona a encontrar nuevas maneras de sentirse bienconsigo misma, alejadas del control, construyendo una mirada más compasiva y flexible, alejada de laperfección, la exigencia y la productividad extrema. Porque, la fuerza interna no está en la exigencia nien la perfección, sino en la capacidad de sostener el malestar con flexibilidad.Desde este enfoque se considera que los trastornos de la conducta alimentaria son a menudoexpresiones de un sufrimiento profundo vinculado a las relaciones tempranas y a experiencias dedesconexión emocional. A partir de estas bases, el tratamiento busca establecer vínculos seguros,promover la autocomprensión y ofrecer un espacio para reconstruir una relación más sana con unmismo y con los otros.El TCA. Soledad, Silencio y EstigmaComo siempre te dejamos un par de recursos para profundizar, en este caso un libro que ya hemosmencionado en el texto y el pódcast de febrero que te recomendamos escuchar con todo nuestro cariño.Recursos:1. Película: “Hasta los huesos” (2017)Relata la experiencia de una chica, Ellen, que padece TCA y por su gravedad ingresa en un centro.2. Programa de rádio “Emociona’t” de Ràdio Vilamajor y de Espai Reconèixer: Episodio 24/02/2025Un artículo de Isabel García
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